Glaucoma: por qué el ladrón silencioso de la vista merece tu atención
Todavía recuerdo a don Ramón, un paciente de 74 años que vino a verme por una molestia en la rodilla. De paso, mientras llenaba el historial, me comentó que el año pasado había dejado de ir al oftalmólogo porque "no le dolía nada" y las gafas que tenía