Sueño reparador: la base del bienestar físico
Dormir no es perder el tiempo. El sueño profundo consolida memoria, repara tejidos y regula el metabolismo. Estrategias basadas en evidencia.
Dormir es la intervención más infravalorada en medicina moderna. Durante el sueño profundo (fase NREM), el cerebro activa el sistema glinfático: literalmente se lava a sí mismo eliminando toxinas metabólicas como la beta-amiloide, la proteína asociada al Alzheimer.
No dormir bien no es un signo de productividad — es un factor de riesgo cardiovascular, metabólico y cognitivo demostrado. Dormir menos de 6 horas se asocia con un 30% más de riesgo de hipertensión y un 50% más de riesgo de obesidad.
Estrategias que funcionan: horario fijo (acostarse y levantarse a la misma hora incluso fines de semana), temperatura ambiente fresca (18-20°C), sin pantallas 60 minutos antes, y nada de cafeína después de las 2 p.m. Si roncas fuerte o te despiertas con fatiga, consulta a tu médico — podrías tener apnea obstructiva del sueño.
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