¿Pitará la válvula a tiempo?

¿Pitará la válvula a tiempo?

La válvula de la olla de presión

Hay una reacción muy particular del ser humano cuando comienza a percibir que el sistema en el que vive puede estar acercándose a una ruptura.

No me refiero solamente al gobierno. Hablo de todo aquello que sostiene una sociedad: sus instituciones, sus reglas, su organización, la convivencia entre las personas y, en última instancia, las condiciones que permiten mantener una determinada calidad de vida.

Cuando una sociedad comienza a deteriorarse, ocurre algo curioso. Muchas personas perciben el peligro, pero muy pocas están dispuestas a hablar de él.

Y esto es especialmente cierto cuando quienes tienen el poder amenazan, directa o indirectamente, a quienes advierten sobre lo que puede ocurrir.

Entonces aparece un fenómeno muy peligroso: la autocensura.

La gente deja de expresar sus preocupaciones. Deja de compartir sus miedos. Deja de hablar con sus vecinos, con sus amigos, incluso con su propia familia. Y cuando uno observa desde afuera el comportamiento de esa sociedad, puede tener la impresión de que allí no está ocurriendo absolutamente nada.

Es muy diferente a lo que sucede cuando se aproxima un huracán.

Cuando viene un huracán, la gente no tiene problemas en reconocer el peligro. Mira la televisión, compra agua y alimentos, protege las ventanas, llena el tanque del automóvil y toma todas las precauciones posibles.

Pero cuando la amenaza es producida por decisiones humanas, particularmente por decisiones políticas, la reacción suele ser mucho más silenciosa.

Algunas personas incluso comienzan a prepararse discretamente: adquieren otra nacionalidad, compran una propiedad fuera del país, trasladan parte de sus recursos o simplemente preparan una maleta con la esperanza de poder salir rápidamente si las cosas llegan a ponerse realmente mal.

Y voy a llevar la reflexión al extremo.

¿Qué ocurre cuando una sociedad comienza a fracturarse hasta el punto de que dos grupos dejan de verse como adversarios políticos y comienzan a verse como enemigos?

Eso ya ha ocurrido muchas veces en la historia.

Sociedades que durante generaciones compartieron una cultura, una religión, una lengua, una vecindad y una vida cotidiana terminaron enfrentándose entre sí. El vecino que durante años había sido simplemente el vecino pasó a ser identificado como “el otro”.

Y lo más preocupante es que esas sociedades no necesariamente parecían estar al borde de una tragedia mientras el proceso ocurría.

La gente continuaba trabajando.

Los comercios seguían abiertos.

Los niños iban a la escuela.

La televisión seguía transmitiendo.

La vida cotidiana continuaba.

Pero debajo de esa aparente normalidad se acumulaba presión.

Y aquí es donde aparece una imagen que me parece particularmente útil: la olla de presión.

Imagínese que usted pone una olla de presión sobre la cocina.

Enciende el fuego y sabe que, después de cierto tiempo, la presión interna aumentará. Cuando llegue al límite, la válvula comenzará a funcionar. La olla pitará. Esa es precisamente su función: liberar presión para impedir que el recipiente llegue a un punto peligroso.

Pero imagine ahora que pasan veinte minutos.

Nada.

Pasa una hora.

Nada.

Pasan dos horas.

Nada.

Y usted comienza a preguntarse:

¿Será que no encendí la cocina?

No. La cocina está encendida.

Entonces aparece la pregunta verdaderamente preocupante:

¿Será que la válvula no funciona?

Porque si la temperatura continúa aumentando y la válvula no libera la presión, el problema ya no es solamente que la olla esté caliente.

El problema es que la presión continúa acumulándose sin un mecanismo efectivo para descargarla.

Las sociedades también tienen válvulas.

Son sus instituciones.

La prensa libre.

Los tribunales.

El Congreso.

Las elecciones.

La opinión pública.

La separación de poderes.

Todos esos mecanismos existen, precisamente, para impedir que la presión política y social llegue a niveles capaces de producir una ruptura.

Una democracia saludable no depende de que todo el mundo piense igual.

Al contrario.

Depende de que existan mecanismos capaces de procesar el desacuerdo sin convertirlo en violencia.

Por eso la pregunta que me hago hoy no es solamente qué está ocurriendo.

La pregunta verdaderamente importante es:

¿Funcionarán las válvulas?

En Estados Unidos, las elecciones de medio término de noviembre constituirán un test particularmente importante.

No porque una elección vaya a resolver mágicamente todos los problemas del país. No existe semejante mecanismo.

Pero sí porque permitirá comprobar si las instituciones democráticas todavía conservan suficiente capacidad para ejercer contrapesos efectivos sobre el poder ejecutivo.

Después de casi 250 años de democracia constitucional, esa capacidad de autocorrección es precisamente una de las grandes fortalezas históricas del sistema estadounidense.

Por eso me preocupa que algunas de esas válvulas parezcan estar sometidas a una presión extraordinaria.

Y me preocupa todavía más la posibilidad de que la sociedad se acostumbre a vivir bajo presión.

Porque una olla de presión no explota necesariamente porque la presión haya aparecido.

Explota cuando la presión aumenta y el mecanismo diseñado para liberarla deja de funcionar.

Esa es, para mí, la verdadera pregunta que tenemos por delante.

¿Pitará la válvula a tiempo?

¿Liberarán las instituciones la presión acumulada?

¿Funcionarán las elecciones como un mecanismo democrático de corrección?

¿O continuaremos aumentando la temperatura mientras nos convencemos de que, como la olla siempre ha funcionado, seguirá funcionando para siempre?

La historia nos enseña algo bastante incómodo:

los sistemas no se mantienen estables simplemente porque hayan funcionado durante mucho tiempo.

Se mantienen estables porque sus instituciones funcionan.

Y cuando las instituciones dejan de funcionar como válvulas de seguridad, la presión no desaparece.

Simplemente se acumula.

Y nadie sabe exactamente cuánto puede resistir una olla antes de que sea demasiado tarde.

DrCisneros.com

Comparte este artículo

WhatsApp Telegram Facebook X LinkedIn Email